Si tienes queso rallado cerca, úsalo. Si no, igual está perfecta.
Spaghetti de maíz, arroz y quinua Gluten Free Dar Vida
champiñones frescos, en láminas o en cuartos — como te guste.
cebolla blanca bien picadita. (Si no te gusta la cebolla.. puedes omitirla)
Perejil fresco.
crema de leche.
Sal, pimienta y ajo en polvo (o cebolla en polvo, no juzgamos).
Un poco de aceite para empezar bien.
Este es el tipo de plato que te ayudará a conquistar y quedar como “expert@ en cocina”. Cremoso, suave, con champiñones bien doraditos y una pasta deliciosa. Perfecto para cuando quieres algo reconfortante sin complicarte la noche.
Pon la pasta a cocinar en agua hirviendo y déjala al dente.
Como yo sé que probablemente no sigas las instrucciones del empaque, (es normal, muchos no las leen) después de cocinar la pasta por favor lávala solo con agua.
Mientras tanto, en una sartén grande, un chorrito de aceite y va la cebolla previamente picada.
Cuando empiece a ponerse suave, suma los champiñones y el perejil.
Déjalos tranquilos un momento para que se doren y hagan lo suyo.
Ahora sí, viene lo bueno: agrega la crema, sazona con sal, pimienta y ese toque de ajo en polvo que siempre suma.
Revuelve, prueba, ajusta. Confía en tu paladar.
La pasta ya está lista, así que directo a la sartén.
Mézclala con cariño hasta que todo quede bien cubierto de esa salsa cremosa.
Sirve caliente, con bastantes champiñones encima y perejil extra si te provoca.